Colegio de Pediatría de Nuevo León, A. C.
54 Años
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SECCIÓN PARA PADRES
Nota: Los conceptos vertidos en los diferentes artículos, 
son responsabilidad exclusiva de los autores, no del Colegio de Pediatría de Nuevo León, A. C.

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CUERPOS EXTRAÑOS EN TUBO DIGESTIVO

       La ingestión de un cuerpo extraño es un accidente que ocurre con mayor frecuencia en el hogar, donde algún familiar suele ver el evento; se presenta a cualquier edad, pero su mayor incidencia es entre el año y los tres años de edad, ya que en esta etapa de la vida los niños suelen ser muy inquietos y tienden a llevarse todo a la boca para conocer su consistencia; refiriéndose en algunos artículos predominio del sexo masculino.

      Existen diferentes tipos de cuerpos extraños que pueden ser ingeridos por un niño, tanto de tipo orgánico como inorgánico y suelen la mayoría de éstos pasar a través de todo el tubo digestivo y ser evacuados; sin embargo, algunos por su tamaño, forma y características quedan alojados en alguna zona durante su trayecto, siendo el tercio superior del esófago el lugar más frecuente, seguido del estómago y muy esporádicamente en el intestino. La moneda es el cuerpo extraño más frecuentemente ingerido, seguido de alimentos, huesos, piezas de joyería, fragmentos de juguete, pilas, etc., debiendo tener cuidado muy especial con los objetos punzocortantes y las pilas que pueden producir complicaciones graves (pergoraciones y quemaduras).

      Los síntomas principales están dados por el tamaño y localización del cuerpo extraño, y éstos, deberán ser informados inmediatamente a su médico Pediatra, quien valorará cada caso en particular y normará la conducta a seguir. La presencia del cuerpo extraño a nivel del estrecho cricofaríngeo puede producir dolor para deglutir, salivación, náuseas o vómito, sensación del objeto y manifestar dolor en cuello o tórax, y si el cuerpo extraño es grande comprime la tráquea y produce manifestaciones de insuficiencia respiratoria.

      El diagnóstico se basa en la observación del accidente y/o la sintomatología clínica y cuando se trata de un objeto radiopaco, se puede solicitar una radiografía de tórax que incluya el cuello y la mitad del abdomen para precisar el lugar donde se encuentra alojado el cuerpo extraño.

       Una vez que se ha realizado el diagnóstico de la presencia de un cuerpo extraño en el tubo digestivo es importante conocer las características y localización de éste y la presencia o no de síntomas para decidir la conducta a seguir, así se tiene que cuando se trata de una moneda y ésta se localiza en el esófago su extracción debe ser efectuada en cuanto se realiza el diagnóstico, pero si ésta se localiza en el estómago y no causa síntomas hay autores que los observan hasta por 21 días antes de su retiro y en caso que se presente dolor abdominal o náusea y vómito intermitente su extracción debe ser inmediata, si se trata de una pila alojada en el esófago su remoción debe ser de urgencia y bajo visión directa ya que se ha reportado que puede producir lesiones graves como quemadura, perforación o estenosis del esófago en menos de 48 horas, si se localiza en estómago la observación no debe ser por más de 48 horas, si no continúa su descenso debe de ser removida, cuando pasan al intestino debe tomarse una radiografía de abdomen cada tres días y si permanece en el mismo lugar en dos placas o presenta datos de dolor o irritación peritoneal, debe ser extraída quirúrgicamente. Los cuerpos extraños puntiagudos, cortantes o alargados deben ser extraídos al momento que se realiza el diagnóstico si están accesibles al manejo endoscópico ya que de no hacerlo pueden llegar a perforar el órgano donde se localice, si se encuentran en intestino delgado deben ser seguidos por medio de radiografías de abdomen y si persiste en el mismo lugar en dos o más placas o presenta datos de irritación abdominal debe ser retirado quirúrgicamente.

    El pronóstico suele ser bueno cuando se realiza a tiempo el diagnóstico y se efectúa el procedimiento endoscópico adecuado por personal con experiencia.

Por tal motivo NO se deben dejar objetos al alcance de los niños de tamaño que puedan llevarse a la boca y por consiguiente deglutirlos accidentalmente.

Dr. Ulises Leal Quiroga
Gastroenterólogo Pediatra

Congreso Internacional de PediatríaNestle
Coordinador de este módulo:
Dr. Luis Lauro Lozano Montfort.

Coordinador General:

Dr. Manuel Ochoa Hernández.