NUTRICIÓN

Colaboración de:

Dra. Nancy Olivares González

 

Alimentación durante la edad Preescolar y Escolar

Alimento: (del lat. Alimentum; de alere, alimentar), m. Cualquier sustancia que sirve para nutrir.

Nutrición: (del lat. Nutrire, nutrir), f. Propiedad principal de la materia viva. Comprende dos clases de fenómenos, la asimilación y la desasimilación.

Estado Nutritivo: es el resultado del balance entre el ingreso de nutrientes, la excreción y la utilización de los mismos.

Crecimiento: (del lat. Cresere, crecer), m. Desarrollo progresivo del cuerpo durante la infancia y la adolescencia.

     La Nutrición es un tema capital en la infancia, ya que los nutrientes aportan la energía y las sustancias para el funcionamiento del organismo y reparación de los tejidos, pero además son necesarios para el incremento de la masa orgánica (Crecimiento) a través de aumento del número de células (Hiperplasia), del tamaño celular (Hipertrofia) y de la sustancia intracelular, progresando su complejidad estructural y funcional (Maduración) a medida que se constituye el organismo adulto.

     Aunque clásicamente se ha considerado la tasa de mortalidad infantil como el índice más objetivo del nivel sanitario, en países en que la misma no es elevada, el grado de desarrollo y estado nutritivo constituye, un parámetro más fiable del estado de salud individual y colectiva. Por lo tanto, resulta imprescindible, en la asistencia del niño sano o enfermo, evaluar el estado nutricional de manera objetiva y comprensible, con lo que se pueda detectar de manera precoz las variantes de la normalidad y las desviaciones patológicas de la misma o Malnutrición.

     Malnutrición engloba etimológicamente cualquier alteración del estado nutritivo, tanto que exprese sobre nutrición, como por deficiencia hipo, des o subnutrición) o por desequilibrio (disnutrición).

     En la evaluación del estado nutricional de un niño, el crecimiento, la ganancia de peso y la maduración de este, son los parámetros objetivos que nos estarán reflejando la buena interacción de los factores intrínsecos y extrínsecos que se combinan a favor de la salud del niño, en donde la nutrición juega un papel muy importante.

      El crecimiento es un proceso dinámico cuya medición constante por breves intervalos de tiempo refleja el estado del desarrollo individual en los aspectos psicosocial, económico, nutricio, cultural, ambiental y de homeostasis orgánica, de este modo cuando un organismo crece sin ninguna limitación en sus condiciones intrínsecas y ambientales, la expresión de su masa se determina fundamentalmente por sus características genéticas; en consecuencia, el fenotipo constituye un reflejo fiel del genotipo. Sin embargo mientras haya factores directos o indirectos que dañen el organismo de manera transitoria o permanente, el grado de expresión del fenotipo será menor al esperado en condiciones óptimas de la vida.

      Así el crecimiento expresado en todo su potencial es un derecho básico de todo ser humano, que debe vivir bajo condiciones que le permitan expresar toda su capacidad genética de crecimiento y desarrollo, por lo que:

     "Ningún niño cuyo crecimiento se encuentre alterado, debe considerarse normal."

     Siendo la Nutrición un punto clave para que el crecimiento y el desarrollo se lleven a cavo, el estudio nacional del consumo de alimentos (National Food Consumption Survery, NFCS) , ha sido llevado a cavo en los Estados Unidos, cada 10 años desde 1935, lo cual ha servido como base de datos sobre alimentación y nutrición en todas las edades y diferentes situaciones clínicas, en donde la nutrición actualmente es parte de una terapia en el manejo integral de los pacientes.

     De estos estudios también han surgido programas de ayuda de alimentos y nutrición, teniendo prioridad los grupos de mayor riesgo, como los son los niños, las mujeres embarazadas y las personas de la tercera edad, disminuyendo con esto, la morbimortalidad en dichos grupos.

    

    El crecimiento es un fenómeno multifactorial, que puede modificarse por diversas causas, estas causas o factores son llamados "Factores modificadores" y son aquellos que de manera directa o por su relación con otros limitan la expresión de las características genotípicas de un individuo para un momento determinado, y por tanto, producen un efecto negativo sobre el crecimiento.

     Los "Factores modificadores" son:

  • Factores socioeconómicos y culturales;
  • El desarrollo tecnológico
  • El nivel educacional
  • La capacidad de desarrollo individual
  • Problemas Orgánicos

     Los factores socioeconómicos y culturales solos o en conjunto limitan la capacidad económica de la familia y de la población, de este modo originan un estado de pobreza, el cual se define como aquel conjunto de situaciones que ocasionan que el costo de la alimentación sea mayor del 33% de los ingresos familiares, esto según la Oficina de Censos de Estados Unidos de América.

     Los Factores Orgánicos son aquellas alteraciones, intrínsecas o extrínsecas, congénitas o adquiridas, de presentación continua o intermitente, que por si mismas o por su relación con otras, producen modificaciones estructurales, funcionales o ambas en el organismo.

     Aunque la etiopatogenia es diversa, muchas de estas alteraciones actúan en el ámbito de la capacidad nutricia del individuo y la lesionan en grado diverso; otras modifican el equilibrio neurohormonal, ya sea por deficiencias en la producción o por cambios en la regulación. Los Factores Orgánicos, son todas las alteraciones nutricias que pueden afectar a un individuo, las causas más frecuentes de estas alteraciones son:

  • -Los ingresos inadecuados
  • -La mala absorción
  • -La utilización anormal
  • -Problemas en la excreción
  • -Aporte insuficiente de Oxígeno

 

    El índice de crecimiento disminuye de manera considerable después del primer año de vida. En contraste con la triplicación del peso al nacer en los 12 primeros meses, transcurre un año antes que se cuadriplique el peso al nacer, así mismo la longitud al nacer aumenta un 50% en el primer año, pero no se duplica hasta casi los cuatro años. Los incrementos reales de cambio son pequeños en comparación con los de la etapa de lactante y los de la adolescencia. El peso aumenta un promedio de 2-3kg anuales hasta que el niño tiene 9 o 10 años, cuando se incrementa el índice de crecimiento, un signo inicial de la proximidad de la pubertad. Los aumentos de estatura son en promedio de 6-8 cm/año, desde la edad de 2 años hasta la aceleración puberal.

    En general el crecimiento es constante y lento durante los años preescolares y escolares, pero puede ser errático en los distintos niños. Algunos pequeños pueden tener un patrón de supresión aparente durante varios meses y a continuación tienen un brote de altura y peso. Como hecho interesante estos patrones suelen ser paralelos a cambios similares en el apetito y la ingestión de alimentos. Las proporciones corporales de un niño, cambian de manera importante, después del primer año. La cabeza crece poco, el crecimiento del tronco se retrasa de manera importante y los miembros superiores e inferiores se alargan de manera considerable, para dar una proporción de cuerpo más maduro.

     La composición corporal en niños preescolares y escolares permanece relativamente constante. La grasa disminuye de manera gradual durante los primeros años de la niñez y llega al mínimo aproximado a la edad de 6 años. Después de esta época este se aumenta ("rebote de adiposidad") en preparación para el brote de crecimiento de la pubertad, las diferencias de sexo se inician antes y los niños tienen más masa corporal magra /cm de altura. Las niñas tienen en porcentaje mayor de su peso como grasa incluso en los primeros años, pero estas diferencias de sexo en la masa corporal magra y la grasa no se tornan importantes hasta la adolescencia.

    Todos estos cambios del crecimiento, han sido clasificados en percentiles y graficados en curvas de talla y peso, por sexo y edades.

 

     Se llama recuperación del crecimiento, cuando el cuerpo se esfuerza por recuperar la curva de crecimiento del niño. El grado de supresión del crecimiento depende de la época, gravedad y duración de la agresión, es decir, una supresión grave por un tiempo prolongado durante un período de crecimiento rápido, tendrá un efecto más espectacular. Los estudios de niños mal nutridos con enfermedad Celiaca o Fibrosis Cística, han demostrado una recuperación completa, después de los dos primeros años de vida. (Barr y col., 1972; Ellis y Hill, 1975; Stoch y Smithe, 1976).

     Los índices de recuperación de aumento de peso pueden ser 20 veces más rápidos de lo normal, en niños que han tenido falta de crecimiento y desgaste, es decir, el déficit de peso es mayor que el de la altura.

     Una vez que la recuperación del crecimiento ha llegado a un peso adecuado para la talla, el índice de aumento de talla es unas tres veces del usual esperado para la edad.

      Las tablas de talla y peso, han sido creadas en base a estudios de diferentes comunidades, y cada país tiene graficados sus datos en base a estudios internos, de tal forma que la comparación de tallas y pesos deberán corresponder a las tablas consideradas adecuadas según la zona en donde se desarrolle el entorno del niño, para evitar resultados falsos positivos o negativos que confundan la interpretación de los datos objetivos en la valoración nutricional de un niño.

      En México, las tablas oficiales para la valoración de talla y peso en nuestros niños, son las creadas por el Dr. Ramos Galván basadas en estudios de niños mexicanos del centro de nuestro país, en el norte de México, nuestros niños muestran talla y pesos superiores a estas gráficas, por lo que las tablas proporcionadas por el National Center for Health Statistics, Health Resources Administration, también suelen ser de gran utilidad, y ser usadas como estándares de referencia.

      Las tablas percentilares, son creadas a partir de patrones estadísticos de población asintomática que vive en condiciones "ordinarias", ya que las poblaciones estudiadas, son consideradas sanas o por lo menos no evidenciar algún padecimiento orgánico, a menos que el estudio pretenda enfocar el crecimiento de individuos con una determinada patología, (Síndrome de Turner, Síndrome de Down, tetralogía de Fallot, etc.)

      Todos los pacientes que se encuentren por debajo de la percentila 3 deben de ser estudiados para descartar patologías que causen talla baja ya que existe por definición 3% de la población general que tiene estatura corta, en forma normal.

      El crecimiento y desarrollo de un niño demanda una dieta balanceada y adecuada a la edad, con la inclusión de todos los nutrientes, pero dado el período de formación de tejidos, los energéticos, las vitaminas A, D y C, así como de los minerales, entre ellos el Calcio, Hierro y el Zinc, se hacen indispensables, para favorecer el crecimiento ya que la falta de alguno de ellos, sea en conjunto o en forma aislada pueden detener el crecimiento o dejar una lesión que en ocasiones es permanente, como es el caso de las desnutriciones que sobrepasan el tiempo de cierre de los centros de osificación, o daños celulares, en donde estas son incapaces de seguirse dividiendo en forma adecuada, dejando hipotrofias o deformaciones permanentes como es el caso del raquitismo.

    Las raciones dietéticas recomendadas (RDA), representan el conocimiento actual de la ingestión de nutrientes que requieren los niños de diferentes edades para una salud óptima.

     Energía; Las necesidades energéticas de un niño se determinan por el metabolismo basal, el índice de crecimiento y la actividad, esta determinación es suficiente, para asegurar el crecimiento y evitar que se consuman las proteínas para obtener energía y sin que se exceda para causar obesidad. La energía de una dieta es proporcionada por los carbohidratos y los lípidos que esta contenga, las proteínas, aunque también tienen contenido energético, son usadas para depósito en el organismo y formación de tejido.

      Los únicos elementos de una dieta que proporcionan energía son los carbohidratos y las grasas, aunque las proteínas pueden ser usadas por el organismo para obtener energía en estados de inanición (por medio de los aminoácidos glucogénicos) su función primordial es la de formación de tejido.

Las recomendaciones de energía para las edades de 1 a 10 años, son las siguientes:

  • 1-3 años 102 cal/kg aproximadamente; 1,300 cal./ día
  • 4-6 años 90 cal/kg aproximadamente; 1,800 cal./ día
  • 7-10 años 70 cal/kg aproximadamente; 2,000 cal./ día

Recommended Dietary Allowances, 10h ed., 1989 by National Academy of Sciences.

 

 

 

      Los carbohidratos (CHS) en el cuerpo actúan principalmente en forma de glucosa, aunque algunos tienen acciones estructurales. Los CHS son una fuente inmediata de energía, que deben de mantener niveles de glucosa sanguíneos, esto para asegurar un aporte constante a las células en la obtención de energía del ciclo respiratorio celular (ciclo de Krebs), además ayudan a mantener la osmolaridad de la sangre y son normalmente la única fuente de energía del cerebro. También algunos derivados, sirven de precursores para compuestos como bases de los ac. nucleicos. Entre otras funciones, forman parte de la matriz de tejido conjuntivo y galactósidos de tejido nervioso.

      Cuando los CHS no se ingieren, los aminoácidos y el glicerol de las grasas son usados para producir glucosa y nutrir el cerebro. Sin embargo se requiere un mínimo de 100-150 gr de carbohidratos / día para evitar la producción de cetosis y el catabolismo excesivo de proteínas. El National Research Council recomienda que cuando menos la mitad de los requerimientos de energía en los niños sean proporcionado por carbohidratos, lo cual también es apoyado por el Food and Nutrition Board, 1989, el cual es aceptado hasta la fecha.

      Los Carbohidratos proporcionan 4 cal/gr, la glucosa 3.4 cal/gr

 

     El término general lípidos, incluye un grupo heterogéneo de compuestos que abarca las grasas, y aceites usuales, ceras y compuestos relacionados, casi todas las grasas naturales contienen 98-99% de triglicéridos, que a su vez, estos están constituidos principalmente de ac. grasos. El 1 a 2% restante incluye a di glicéridos y monoglicéridos, ac. grasos libres, fosfolípidos y sustancias no saponificables que contienen esteroles.

     Los lípidos constituyen una proporción significativa del requerimiento dietético, dan sabor agradable a las comidas, producen una sensación de saciedad, además también tienen la función de actuar como vehículo alimentario de las vitaminas liposolubles y suministran ac. grasos poliinsaturados esenciales que el cuerpo es incapaz de producir. Tres ac. grasos por lo menos, se han reconocido como esenciales estos son; el ac. linoléico, el ac. alfa linolénico y el ac. araquidónico, este último se sintetiza en el cuerpo apartir del ac. linoléico y no es esencial si hay suficiente ac. linoléico en la dieta, las deficiencias de estos ac. grasos pueden ocurrir en los pacientes con dietas parenterales libres de grasas y en lactantes alimentados con leches descremadas. Una función importante de los ac. grasos esenciales es servir como precursores de leucotrienos, prostaglandinas y tromboxanos, se recomienda una ingestión del 1-2% de estos ac. grasos en el requerimiento energético total de una dieta.

     Las dietas que carecen de ac. grasos esenciales han mostrado detener el crecimiento tanto en animales de experimentación como en niños.

     En una dieta de un niño, se calcula la proporción que se dará de carbohidratos y de proteínas, el resto se completa con lípidos, aunque algunos autores acostumbran manejar 3-4 gr de grasa/kg /día, sin exceder el 60% de las calorías totales, para evitar esteatorrea.

 

 

      Las proteínas, son compuestos orgánicos que contienen un 16% de nitrógeno, algunas de ellas pueden contener azufre, hierro, fósforo y cobalto, están constituidas de aminoácidos de los que se han identificados 20, los cuales se combinan en diferentes formas, dando las características finales de cada proteína.

De los 20 aminoácidos que constituyen las proteínas, sólo se consideran esenciales 10 de ellos, ya que no pueden ser sintetizados a partir de otros aminoácidos, o el requerimiento de estos es superior a la velocidad de producción de estos.

     Los aminoácidos esenciales son:

*Arginina     *Histidina     Fenilalanina     Isoleucina     Leucina     Lisina     Metionina     Treonina

Triptófano     Valina.

* Nutricionalmente, esenciales en el niño, para ayudar a soportar el crecimiento.

     La ingestión inadecuada de cualquiera de estos aminoácidos, origina un equilibrio negativo de nitrógeno con deterioro del crecimiento y síntomas clínicos.

      Las proteínas tienen a su cargo una función estructural en los tejidos y en la formación de enzimas, hormonas, diversos líquidos y secreciones corporales, así como anticuerpos, los cuales participan en la función del sistema inmunológico. En forma de lipoproteínas, participan en el transporte de lípidos (triglicéridos, colesterol, fosfolípidos y vitaminas liposolubles), también muchas vitaminas y minerales están unidas a proteínas de transporte específicas. La albúmina por ejemplo transporta, ac, grasos, bilirrubina y muchos fármacos, las proteínas constituyen asimismo a la homeostasis, al conservar las relaciones osmóticas normales entre los líquidos corporales, debido a su propiedad anfotérica, pueden combinarse con sustancias ácidas o básicas y de esta manera mantienen el equilibrio ácido básico de la sangre y tejidos.

      La carnitina es la combinación de lisina y metionina y es indispensable para el transporte de ac. grasos de cadena larga hacia el interior de las mitocondrias, para que sean oxidados, es así como las proteínas son necesarias para el metabolismo de las grasas.

     Los requerimientos de proteínas en los niños, se han estipulado en grupos de diferentes edades, y son estimados en base los requerimientos de gramos de tejido formado y al balance nitrogenado.

  • 1-3 años 1.8-2 gr de proteína/kg/día
  • 4-6 años 1.5-1.8 gr de proteína/kg /día
  • 7-12 años 1.2-1.5 gr de proteína/kg/día

    Para elaborar una dieta para un niño, donde necesitamos que incluya todos los aminoácidos esenciales, se escogen proteínas de alta calidad, como lo son la carne de res y la de los pescados, así como el huevo y la leche de vaca.

    La ingestión inadecuada de proteínas puede deberse a una dilución excesiva de la leche, la continuación de un régimen para tratar diarreas, costumbres alimentarias vegetarianas rígidas, múltiples alergias por ingestión de alimentos o privación de alimentos por pobreza.

 

     Todos los minerales y vitaminas son necesarios para un buen crecimiento y desarrollo normal, pero hay algunos que por su intervención en la formación de tejidos, por su participación como coenzimas, o directamente en el desarrollo del metabolismo, son requeridos en forma más abundante, en el período de la niñez, su falta en esta época de la vida da como resultado alteraciones en el crecimiento y da lugar también a las enfermedades carenciales.

HIERRO CALCIO ZINC
VITAMINA D VITAMINA A VITAMINA C

 

    La anemia por deficiencia de hierro es la enfermedad carencial más frecuente en todas las edades, los niños en edades preescolares y escolares no son la excepción. En esta edad, la deficiencia de este mineral se explica, en parte por la falta de la ingestión de los alimentos que contienen este mineral, o por administrar el hierro con suplementos de calcio, sin citratos que ayuden a su absorción, además en esta etapa de la vida, hay un incremento de la hemoglobina y formación aumentada de mioglobina en la elaboración de músculo.

    Su exceso causa gastritis y un incremento de la virulencia bacteriana.

    Se recomienda 10 mg de hierro/ día. RDA

 

      El calcio a estas edades es importante para la mineralización y conservación del crecimiento. Las necesidades reales, dependen de los índices individuales de absorción y los factores de la dieta (los fitatos, impiden la absorción del calcio), vitamina D y fósforo.

      Los requerimientos de calcio son de 800 mg/día. RDA

     El zinc es esencial para el crecimiento, ya que es parte integral de algunas proteínas que encuentran unidas al DNA, en los llamados dedos de zinc, entre los ejemplos de proteínas con dedos de zinc, están los receptores de hormonas esteroideas, de glucocorticoides y estrógenos. El cuerpo pierde pequeñas cantidades en las secreciones intestinales y por orina pierde diariamente .15-1.2 mg/24hs.

     Participa en factores enzimáticos en la respuesta de defensa de nuestro organismo, su exceso no es mas inmunoestinulante, sino que por el contrario, suprime la respuesta inmunológica, incluyendo defectos específicos en la función de los linfocitos T y los granulocitos.

     Las recomendaciones de zinc son de 10 mg/día.

      Esta vitamina, estimula la absorción del calcio y fosfato, así como el depósito de estos minerales en la matriz ósea, en un compuesto llamado hidroxiapatita (fosfato de calcio e hidróxido de calcio), la producción de la proteína transportadora de Ca es favorecida también por esta vitamina, sus requerimientos dependen de la zona geográfica.

      La RDA sugiere 10 picogr/día (400 UI)

 

     Es un elemento esencial en la replicación de las células ya que participa activamente en la replicación genética, debido a que interviene en la síntesis de RNA dirigida por DNA (como ac. retinóico), por lo que también ayuda a mantener íntegras la piel y mucosas, las cuales son las barreras anatómicas contra la infección, también participa en el ciclo del retinal para la visión nocturna, favorece la diferenciación de las células óseas. Su deficiencia se asocia a infecciones frecuentes, una de las causas más importantes que pueden detener el crecimiento, su exceso produce toxicidad.

     La deficiencia de vitamina A afecta la producción de múltiples enzimas que intervienen en diversos procesos del metabolismo, por lo que indirectamente participa en la producción de hormonas esteroideas, la hormona de crecimiento, la proteína que transporta el calcio, la calbidina y la insulina. Todos estos compuestos intervienen en la mineralización ósea, y en el crecimiento.

     La dosis de esta vitamina en niños está estipulada por grupos de edades, según la RDA;

  • 1-3 años 400 mg/día

  • 4-6años 500mg/día

  • 7-10 años 700mg/día

     Estimula la síntesis de colágena a través de favorecer la conversión de prolina a hidroxiprolina, promueve el desarrollo de la matriz ósea, la dentina y el crecimiento intracelular, su deficiencia se liga con trastornos de la coagulación (fragilidad capilar) y la cicatrización.

      Participa en la formación de sales biliares, por lo que está ligada indirectamente a la absorción de las grasas y de las vitaminas liposolubles.

     La RDA la recomienda por grupos de edades de la siguiente manera;

  • 1-3 años 40 mg/día

  • 4-10 años 45mg/día

     Debe de ir dirigida a la obtención de antecedentes patológicos familiares y personales, destacando entre ellos los que se refieren e enfermedades digestivas, metabólicas, patologías crónicas y problemas sociales de la familia. En los antecedentes pediátricos, se deberá recopilar datos desde la evolución del embarazo hasta el momento del parto y los datos somatométricos que presentó el niño al nacer. La valoración dietética deberá formar parte de la historia clínica pediátrica así como su historia de la alimentación desde su etapa de recién nacido, hasta su integración a la mesa familiar, esto con el objeto de conocer la técnica de alimentación que le han practicado a los niños, así como la calidad de esta, posteriormente se hará la recopilación cualitativa y cuantitativa sobre la ingesta de nutrientes que presenta actualmente, para conocer si ésta es suficiente y si se ajusta a los aportes recomendados para la edad y sexo de cada paciente. Los datos obtenidos se corroborarán con la exploración física y la somatometría.

     La exploración clínica completa y detallada constituye una pieza clave para la valoración nutricional y tiene como finalidad la detección precoz de las alteraciones morfológicas secundarias a un trastorno nutritivo global o específico.

     La presencia clínica de malnutrición, primaria o secundaria, varía según la duración y severidad de la enfermedad, la edad del niño y las carencias asociadas a vitaminas, minerales y oligoelementos De esta forma se puede distinguir grados leves, moderados y severos de malnutrición.

     El hábitus exterior; nos manifiesta el estado general del paciente y la constitución de éste. La edad aparente menor a la cronológica nos pueden estar hablando de retardos del crecimiento, o a la inversa, las edades aparentes mayores a las cronológicas pueden corresponder a hipertrofias del desarrollo por sobrepeso.

     Las deformidades óseas en niños delgados, pueden sugerir, deficiencia de vitamina D.

     Seguidamente deberá practicarse el examen clínico sistematizado, con el fin de reconocer alteraciones morfológicas secundarias a deficiencias generales o específicas (vitaminas, minerales y oligoelementos).

     La exploración física se hace por aparatos y sistemas, como de costumbre.

    Se efectúa la somatometría para corroborar con objetividad, el peso y la talla y se correlacionarán con las tablas de talla y peso, así como con las curvas de crecimiento establecidas.

     Los parámetros de somatometría o antropometría, más frecuentes usados, son el peso, la talla, el perímetro braquial, el pliegue cutáneo y el perímetro cefálico (este hasta la edad de 3 años).

     Los instrumentos de medición deben incluir, báscula, talla vertical o estadiómetro, cinta métrica, calibrador de pliegue cutáneo (modelos Holtain, Harpenden,Lange).

     La medición del pliegue braquial, se toma sobre el brazo izquierdo, en el punto medio equidistante entre el acromion y el olécranon, si el niño es diestro y en el lado contrario si es zurdo.

     Las mediciones de los pliegues cutáneos, se hace en diferentes puntos, en el biceps, en el triceps, subescapular y suprailiaco, se realizan con el calibrador de pliegue cutáneo, con tres mediciones y sacando una media de las tres mediciones. La que más se recomienda es la medición del pliegue tricipital (en la cara posterior del brazo extendido), ya que a este nivel, los depósitos de grasa, no obedecen a depósitos de tejido graso por disposición hormonal en los diferentes sexos.

    Una vez obtenidas todas las mediciones anteriores, se corroborarán con los patrones de referencia, ya establecidos, para la talla y el peso. Para tal efecto, están a nuestra disposición las tablas de el Dr. Ramos Galván, o bien las referencias norteamericanas, del National Center for Health Statistics Percentiles, 1979, las tablas de Tanner, etc. 

     La mejor interpretación del crecimiento de un niño, se basa en la observación seriada de sus medidas, contrastándolas con la de sus familiares y con la de los patrones de crecimiento, ya que una medición aislada resulta poco fiable.

      La evaluación antropométrica, debe formar parte de la evaluación nutricional practicada en los exámenes de salud. Según la Academia Americana de Pediatría, las medidas de peso y talla, se deben realizar al nacer, a las dos semanas de vida, cada dos meses, hasta los seis meses de edad, cada tres meses hasta los dos años y posteriormente, se medirá el peso y la talla anualmente, amenos que el niño presente una patología que indique una evaluación más completa. El perímetro craneal se deberá tomar hasta el año o bien hasta los cuatro años (según algunos autores), el perímetro braquial, y el pliegue cutáneo, se deberá tomar una vez por año al mismo tiempo que se toman el peso y la talla.

      El seguimiento de estas medidas a lo largo del tiempo permite evaluar el proceso del desarrollo del niño, teniendo en cuenta que el tamaño corporal del pequeño no tiene necesariamente que causar preocupación, siempre y cuando sea adecuada la velocidad del crecimiento, en cambio el peso estacionario si debe ser motivo de alarma. De este modo podemos observar niños constitucionalmente "pequeños" que van a continuar igual (en percentiles bajos) y "grandes" que seguirán en percentiles altos. Es lo que se denomina "canal de crecimiento", y no hace más que reflejar su dotación genética.

     Si el niño incide una causa exógena o endógena de desnutrición, el primer parámetro que se va a alterar es el peso, el cual se vez se verá disminuido porque el organismo ha puesto en marcha una serie de mecanismos que le proporcionan energía, siendo el panículo adiposo el primero de ellos (este representa del 12-16% del peso corporal según la edad), de esta forma podemos observar que cuando el niño detiene la curva ponderal, esto señal de que se está produciendo una malnutrición aguda (relación peso/talla disminuida) y es cuando se tendrá que efectuar estudios más profundos, apoyándonos en el laboratorio y gabinete.

      Para una dieta adecuada los complementos dietéticos recomendados de nutrientes, deben ser cubiertos con una variedad de alimentos.

     El contenido de proteínas de una dieta es bastante constante, se recomienda que cubran el 15% de esta o se racione por kg, escogiendo los alimentos con proteínas de alta calidad (alimentos con más aminoácidos esenciales), como la carne de res y el pescado.

     Se recomienda que los carbohidratos cubran del 50 al 55 % de las calorías totales, incluyendo fructosa y carbohidratos complejos como el almidón, la sacarosa no se recomienda arriba del 10% de las calorías totales proporcionadas por los carbohidratos.

     Las grasas deberán administrarse a razón de 30% a 35% de la dieta, cuidando que estas no sobrepasen el 60% de la misma para evitar los estados de sobrepeso, con un mayor porcentaje de grasas no saturadas y que las grasas saturadas no sobrepasen el 10% del total de las grasas.

     La pirámide de los alimentos agrupa los alimentos en diferentes categorías según su contenido de nutrientes, y nos orienta las raciones que se deben de consumir por día para abarcar en la ingesta todos los requerimientos.

     El departamento de Nutrition in Infancy and Childhood, en su 4ta edición de 1989, menciona la siguiente guía de alimentos para niños de 3-6 años.

  • Alimento 2-3 años #de raciones 4-6 años # de raciones

  • Leche y derivados 1/2 taza 4-5 1/2 taza a 3/3 3-4

  • Carne, Pescado, Pollo 30-60 gr 2 30-60 gr 2

  • Frutas y vegetales 2-3 cucharadas 4-5 3-4 cucharadas 4-5

  • Frutas 1/2- 1 Pequeña 3 1/2 a 1 pequeña 3

  • Pan y productos de grano 1 rebanada 3 1 rebanada 3

1. - Diccionario Terminológico de las Ciencias Médicas, 1978, reimpresión de la undécima edición de 1974, Salvat.

2. -Nutrición y Dietoterapia, Octava edición, 1998.Interamericana.

3. - Bioquímica de Robert Roskoski, Jr. 1era, edición, 1998. Interamericana.

4. - Trastornos Nutricionales en la infancia, J. Brines, Martínez Costa, Nutrición Clínica, 1997.

5. - Tratado de Pediatría, Nelson, 12 edición, 1986. Interamericana

6. - Food, Nutrition, and DietTherapy, 9th edition, 1996, Saunders

7. - Modern Nutrition in Health and Disease, Shils, Olson.Ninth edition, 1998, Williams and Wilkins.

8.-Nutrición Clínica en la Infancia , O Brunser, 1985, Nestlé Nutrition.

9.-Crecimiento del niño, Fundamentos Fisiopatológicos, Raúl Calzada León, 1998, Interamericana.

10.-Advanced Nutrition, Micronutrients, Carolyn D. Berdanier, 1998, CRC.