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Alimentación durante la edad Preescolar y Escolar
Alimento:
(del lat. Alimentum; de alere, alimentar), m. Cualquier
sustancia que sirve para nutrir.
Nutrición:
(del lat. Nutrire, nutrir), f. Propiedad principal de
la materia viva. Comprende dos clases de fenómenos, la asimilación y
la desasimilación.
Estado Nutritivo:
es el resultado del balance entre el ingreso de
nutrientes, la excreción y la utilización de los mismos.
Crecimiento: (del lat. Cresere, crecer), m. Desarrollo progresivo
del cuerpo durante la infancia y la adolescencia.
La Nutrición es un tema capital en la infancia, ya que los
nutrientes aportan la energía y las sustancias para el funcionamiento
del organismo y reparación de los tejidos, pero además son
necesarios para el incremento de la masa orgánica (Crecimiento) a
través de aumento del número de células (Hiperplasia), del tamaño
celular (Hipertrofia) y de la sustancia intracelular, progresando su
complejidad estructural y funcional (Maduración) a medida que se
constituye el organismo adulto.
Aunque clásicamente se ha considerado la tasa de mortalidad
infantil como el índice más objetivo del nivel sanitario, en países
en que la misma no es elevada, el grado de desarrollo y estado
nutritivo constituye, un parámetro más fiable del estado de salud
individual y colectiva. Por lo tanto, resulta imprescindible, en la
asistencia del niño sano o enfermo, evaluar el estado nutricional de
manera objetiva y comprensible, con lo que se pueda detectar de manera
precoz las variantes de la normalidad y las desviaciones patológicas
de la misma o Malnutrición.
Malnutrición engloba etimológicamente cualquier alteración del
estado nutritivo, tanto que exprese sobre nutrición, como por
deficiencia hipo, des o subnutrición) o por desequilibrio
(disnutrición).
En la evaluación del estado nutricional de un niño, el
crecimiento, la ganancia de peso y la maduración de este, son los
parámetros objetivos que nos estarán reflejando la buena
interacción de los factores intrínsecos y extrínsecos que se
combinan a favor de la salud del niño, en donde la nutrición juega
un papel muy importante.
El crecimiento es un proceso dinámico cuya medición constante por
breves intervalos de tiempo refleja el estado del desarrollo
individual en los aspectos psicosocial, económico, nutricio,
cultural, ambiental y de homeostasis orgánica, de este modo cuando un
organismo crece sin ninguna limitación en sus condiciones
intrínsecas y ambientales, la expresión de su masa se determina
fundamentalmente por sus características genéticas; en consecuencia,
el fenotipo constituye un reflejo fiel del genotipo. Sin embargo
mientras haya factores directos o indirectos que dañen el organismo
de manera transitoria o permanente, el grado de expresión del
fenotipo será menor al esperado en condiciones óptimas de la vida.
Así el crecimiento expresado en todo su potencial es un derecho
básico de todo ser humano, que debe vivir bajo condiciones que le
permitan expresar toda su capacidad genética de crecimiento y
desarrollo, por lo que:
"Ningún niño cuyo crecimiento se encuentre alterado, debe
considerarse normal."
Siendo la Nutrición un punto clave para que el crecimiento y el
desarrollo se lleven a cavo, el estudio nacional del consumo de
alimentos (National Food Consumption Survery, NFCS) , ha sido llevado
a cavo en los Estados Unidos, cada 10 años desde 1935, lo cual ha
servido como base de datos sobre alimentación y nutrición en todas
las edades y diferentes situaciones clínicas, en donde la nutrición
actualmente es parte de una terapia en el manejo integral de los
pacientes.
De estos estudios también han surgido programas de ayuda de
alimentos y nutrición, teniendo prioridad los grupos de mayor riesgo,
como los son los niños, las mujeres embarazadas y las personas de la
tercera edad, disminuyendo con esto, la morbimortalidad en dichos
grupos.
El crecimiento es un fenómeno multifactorial, que puede
modificarse por diversas causas, estas causas o factores son llamados
"Factores modificadores" y son aquellos que de manera
directa o por su relación con otros limitan la expresión de las
características genotípicas de un individuo para un momento
determinado, y por tanto, producen un efecto negativo sobre el
crecimiento.
Los "Factores modificadores" son:
- Factores socioeconómicos y culturales;
- El desarrollo tecnológico
- El nivel educacional
- La capacidad de desarrollo individual
- Problemas Orgánicos
Los factores socioeconómicos y culturales solos o en conjunto
limitan la capacidad económica de la familia y de la población, de
este modo originan un estado de pobreza, el cual se define como
aquel conjunto de situaciones que ocasionan que el costo de la
alimentación sea mayor del 33% de los ingresos familiares, esto
según la Oficina de Censos de Estados Unidos de América.
Los Factores Orgánicos son aquellas alteraciones, intrínsecas o
extrínsecas, congénitas o adquiridas, de presentación continua o
intermitente, que por si mismas o por su relación con otras, producen
modificaciones estructurales, funcionales o ambas en el organismo.
Aunque la etiopatogenia es diversa, muchas de estas alteraciones
actúan en el ámbito de la capacidad nutricia del individuo y la
lesionan en grado diverso; otras modifican el equilibrio
neurohormonal, ya sea por deficiencias en la producción o por cambios
en la regulación. Los Factores Orgánicos, son todas las alteraciones
nutricias que pueden afectar a un individuo, las causas más
frecuentes de estas alteraciones son:
- -Los ingresos inadecuados
- -La mala absorción
- -La utilización anormal
- -Problemas en la excreción
- -Aporte insuficiente de Oxígeno

El índice de crecimiento disminuye de manera considerable después
del primer año de vida. En contraste con la triplicación del peso al
nacer en los 12 primeros meses, transcurre un año antes que se
cuadriplique el peso al nacer, así mismo la longitud al nacer aumenta
un 50% en el primer año, pero no se duplica hasta casi los cuatro
años. Los incrementos reales de cambio son pequeños en comparación
con los de la etapa de lactante y los de la adolescencia. El peso
aumenta un promedio de 2-3kg anuales hasta que el niño tiene 9 o 10
años, cuando se incrementa el índice de crecimiento, un signo
inicial de la proximidad de la pubertad. Los aumentos de estatura son
en promedio de 6-8 cm/año, desde la edad de 2 años hasta la
aceleración puberal.
En general el crecimiento es constante y lento durante los años
preescolares y escolares, pero puede ser errático en los distintos
niños. Algunos pequeños pueden tener un patrón de supresión
aparente durante varios meses y a continuación tienen un brote de
altura y peso. Como hecho interesante estos patrones suelen ser
paralelos a cambios similares en el apetito y la ingestión de
alimentos. Las proporciones corporales de un niño, cambian de manera
importante, después del primer año. La cabeza crece poco, el
crecimiento del tronco se retrasa de manera importante y los miembros
superiores e inferiores se alargan de manera considerable, para dar
una proporción de cuerpo más maduro.
La composición corporal en niños preescolares y escolares
permanece relativamente constante. La grasa disminuye de manera
gradual durante los primeros años de la niñez y llega al mínimo
aproximado a la edad de 6 años. Después de esta época este se
aumenta ("rebote de adiposidad") en preparación para el
brote de crecimiento de la pubertad, las diferencias de sexo se
inician antes y los niños tienen más masa corporal magra /cm de
altura. Las niñas tienen en porcentaje mayor de su peso como grasa
incluso en los primeros años, pero estas diferencias de sexo en la
masa corporal magra y la grasa no se tornan importantes hasta la
adolescencia.
Todos estos cambios del crecimiento, han sido clasificados en
percentiles y graficados en curvas de talla y peso, por sexo y edades.

Se llama recuperación del crecimiento, cuando el cuerpo se
esfuerza por recuperar la curva de crecimiento del niño. El grado de
supresión del crecimiento depende de la época, gravedad y duración
de la agresión, es decir, una supresión grave por un tiempo
prolongado durante un período de crecimiento rápido, tendrá un
efecto más espectacular. Los estudios de niños mal nutridos con
enfermedad Celiaca o Fibrosis Cística, han demostrado una
recuperación completa, después de los dos primeros años de vida.
(Barr y col., 1972; Ellis y Hill, 1975; Stoch y Smithe, 1976).
Los índices de recuperación de aumento de peso pueden ser 20
veces más rápidos de lo normal, en niños que han tenido falta de
crecimiento y desgaste, es decir, el déficit de peso es mayor que el
de la altura.
Una vez que la recuperación del crecimiento ha llegado a un peso
adecuado para la talla, el índice de aumento de talla es unas tres
veces del usual esperado para la edad.
 
Las tablas de talla y peso, han sido creadas en base a estudios de
diferentes comunidades, y cada país tiene graficados sus datos en
base a estudios internos, de tal forma que la comparación de tallas y
pesos deberán corresponder a las tablas consideradas adecuadas según
la zona en donde se desarrolle el entorno del niño, para evitar
resultados falsos positivos o negativos que confundan la
interpretación de los datos objetivos en la valoración nutricional
de un niño.
En México, las tablas oficiales para la valoración de talla y
peso en nuestros niños, son las creadas por el Dr. Ramos Galván
basadas en estudios de niños mexicanos del centro de nuestro país,
en el norte de México, nuestros niños muestran talla y pesos
superiores a estas gráficas, por lo que las tablas proporcionadas por
el National Center for Health Statistics, Health Resources
Administration, también suelen ser de gran utilidad, y ser usadas
como estándares de referencia.
Las tablas percentilares, son creadas a partir de patrones
estadísticos de población asintomática que vive en condiciones
"ordinarias", ya que las poblaciones estudiadas, son
consideradas sanas o por lo menos no evidenciar algún padecimiento
orgánico, a menos que el estudio pretenda enfocar el crecimiento de
individuos con una determinada patología, (Síndrome de Turner,
Síndrome de Down, tetralogía de Fallot, etc.)
Todos los pacientes que se encuentren por debajo de la percentila 3
deben de ser estudiados para descartar patologías que causen talla
baja ya que existe por definición 3% de la población general que
tiene estatura corta, en forma normal.
 
El crecimiento y desarrollo de un niño demanda una dieta
balanceada y adecuada a la edad, con la inclusión de todos los
nutrientes, pero dado el período de formación de tejidos, los
energéticos, las vitaminas A, D y C, así como de los minerales,
entre ellos el Calcio, Hierro y el Zinc, se hacen indispensables, para
favorecer el crecimiento ya que la falta de alguno de ellos, sea en
conjunto o en forma aislada pueden detener el crecimiento o dejar una
lesión que en ocasiones es permanente, como es el caso de las
desnutriciones que sobrepasan el tiempo de cierre de los centros de
osificación, o daños celulares, en donde estas son incapaces de
seguirse dividiendo en forma adecuada, dejando hipotrofias o
deformaciones permanentes como es el caso del raquitismo.
Las raciones dietéticas recomendadas (RDA), representan el
conocimiento actual de la ingestión de nutrientes que requieren los
niños de diferentes edades para una salud óptima.
Energía; Las necesidades energéticas de un niño se determinan
por el metabolismo basal, el índice de crecimiento y la actividad,
esta determinación es suficiente, para asegurar el crecimiento y
evitar que se consuman las proteínas para obtener energía y sin que
se exceda para causar obesidad. La energía de una dieta es
proporcionada por los carbohidratos y los lípidos que esta contenga,
las proteínas, aunque también tienen contenido energético, son
usadas para depósito en el organismo y formación de tejido.
Los únicos elementos de una dieta que proporcionan energía son
los carbohidratos y las grasas, aunque las proteínas pueden ser
usadas por el organismo para obtener energía en estados de inanición
(por medio de los aminoácidos glucogénicos) su función primordial
es la de formación de tejido.
Las recomendaciones de energía para las edades de 1 a 10 años,
son las siguientes:
- 1-3 años 102 cal/kg aproximadamente; 1,300 cal./ día
- 4-6 años 90 cal/kg aproximadamente; 1,800 cal./ día
- 7-10 años 70 cal/kg aproximadamente; 2,000 cal./ día
Recommended Dietary Allowances, 10h ed., 1989 by National Academy
of Sciences.
 
Los carbohidratos (CHS) en el cuerpo actúan principalmente en
forma de glucosa, aunque algunos tienen acciones estructurales. Los
CHS son una fuente inmediata de energía, que deben de mantener
niveles de glucosa sanguíneos, esto para asegurar un aporte constante
a las células en la obtención de energía del ciclo respiratorio
celular (ciclo de Krebs), además ayudan a mantener la osmolaridad de
la sangre y son normalmente la única fuente de energía del cerebro.
También algunos derivados, sirven de precursores para compuestos como
bases de los ac. nucleicos. Entre otras funciones, forman parte de la
matriz de tejido conjuntivo y galactósidos de tejido nervioso.
Cuando los CHS no se ingieren, los aminoácidos y el glicerol de
las grasas son usados para producir glucosa y nutrir el cerebro. Sin
embargo se requiere un mínimo de 100-150 gr de carbohidratos / día
para evitar la producción de cetosis y el catabolismo excesivo de
proteínas. El National Research Council recomienda que cuando menos
la mitad de los requerimientos de energía en los niños sean
proporcionado por carbohidratos, lo cual también es apoyado por el
Food and Nutrition Board, 1989, el cual es aceptado hasta la fecha.
Los Carbohidratos proporcionan 4 cal/gr, la glucosa 3.4 cal/gr
 
El término general lípidos, incluye un grupo heterogéneo de
compuestos que abarca las grasas, y aceites usuales, ceras y
compuestos relacionados, casi todas las grasas naturales contienen
98-99% de triglicéridos, que a su vez, estos están constituidos
principalmente de ac. grasos. El 1 a 2% restante incluye a di
glicéridos y monoglicéridos, ac. grasos libres, fosfolípidos y
sustancias no saponificables que contienen esteroles.
Los lípidos constituyen una proporción significativa del
requerimiento dietético, dan sabor agradable a las comidas, producen
una sensación de saciedad, además también tienen la función de
actuar como vehículo alimentario de las vitaminas liposolubles y
suministran ac. grasos poliinsaturados esenciales que el cuerpo es
incapaz de producir. Tres ac. grasos por lo menos, se han reconocido
como esenciales estos son; el ac. linoléico, el ac. alfa linolénico
y el ac. araquidónico, este último se sintetiza en el cuerpo apartir
del ac. linoléico y no es esencial si hay suficiente ac. linoléico
en la dieta, las deficiencias de estos ac. grasos pueden ocurrir en
los pacientes con dietas parenterales libres de grasas y en lactantes
alimentados con leches descremadas. Una función importante de los ac.
grasos esenciales es servir como precursores de leucotrienos,
prostaglandinas y tromboxanos, se recomienda una ingestión del 1-2%
de estos ac. grasos en el requerimiento energético total de una
dieta.
Las dietas que carecen de ac. grasos esenciales han mostrado
detener el crecimiento tanto en animales de experimentación como en
niños.
En una dieta de un niño, se calcula la proporción que se dará de
carbohidratos y de proteínas, el resto se completa con lípidos,
aunque algunos autores acostumbran manejar 3-4 gr de grasa/kg /día,
sin exceder el 60% de las calorías totales, para evitar esteatorrea.

Las proteínas, son compuestos orgánicos que contienen un 16% de
nitrógeno, algunas de ellas pueden contener azufre, hierro, fósforo
y cobalto, están constituidas de aminoácidos de los que se han
identificados 20, los cuales se combinan en diferentes formas, dando
las características finales de cada proteína.
De los 20 aminoácidos que constituyen las proteínas, sólo se
consideran esenciales 10 de ellos, ya que no pueden ser sintetizados a
partir de otros aminoácidos, o el requerimiento de estos es superior
a la velocidad de producción de estos.
Los aminoácidos esenciales son:
*Arginina *Histidina
Fenilalanina
Isoleucina
Leucina Lisina
Metionina Treonina
Triptófano Valina.
* Nutricionalmente, esenciales en el niño, para ayudar a soportar
el crecimiento.
La ingestión inadecuada de cualquiera de estos aminoácidos,
origina un equilibrio negativo de nitrógeno con deterioro del
crecimiento y síntomas clínicos.
Las proteínas tienen a su cargo una función estructural en los
tejidos y en la formación de enzimas, hormonas, diversos líquidos y
secreciones corporales, así como anticuerpos, los cuales participan
en la función del sistema inmunológico. En forma de lipoproteínas,
participan en el transporte de lípidos (triglicéridos, colesterol,
fosfolípidos y vitaminas liposolubles), también muchas vitaminas y
minerales están unidas a proteínas de transporte específicas. La
albúmina por ejemplo transporta, ac, grasos, bilirrubina y muchos
fármacos, las proteínas constituyen asimismo a la homeostasis, al
conservar las relaciones osmóticas normales entre los líquidos
corporales, debido a su propiedad anfotérica, pueden combinarse con
sustancias ácidas o básicas y de esta manera mantienen el equilibrio
ácido básico de la sangre y tejidos.
La carnitina es la combinación de lisina y metionina y es
indispensable para el transporte de ac. grasos de cadena larga hacia
el interior de las mitocondrias, para que sean oxidados, es así como
las proteínas son necesarias para el metabolismo de las grasas.
Los requerimientos de proteínas en los niños, se han estipulado
en grupos de diferentes edades, y son estimados en base los
requerimientos de gramos de tejido formado y al balance nitrogenado.
- 1-3 años 1.8-2 gr de proteína/kg/día
- 4-6 años 1.5-1.8 gr de proteína/kg /día
- 7-12 años 1.2-1.5 gr de proteína/kg/día
Para elaborar una dieta para un niño, donde necesitamos que
incluya todos los aminoácidos esenciales, se escogen proteínas de
alta calidad, como lo son la carne de res y la de los pescados, así
como el huevo y la leche de vaca.
La ingestión inadecuada de proteínas puede deberse a una
dilución excesiva de la leche, la continuación de un régimen para
tratar diarreas, costumbres alimentarias vegetarianas rígidas,
múltiples alergias por ingestión de alimentos o privación de
alimentos por pobreza.

Todos los minerales y vitaminas son necesarios para un buen
crecimiento y desarrollo normal, pero hay algunos que por su
intervención en la formación de tejidos, por su participación como
coenzimas, o directamente en el desarrollo del metabolismo, son
requeridos en forma más abundante, en el período de la niñez, su
falta en esta época de la vida da como resultado alteraciones en el
crecimiento y da lugar también a las enfermedades carenciales.
| HIERRO |
CALCIO |
ZINC |
| VITAMINA
D |
VITAMINA
A |
VITAMINA
C |
La anemia por deficiencia de hierro es la enfermedad carencial más
frecuente en todas las edades, los niños en edades preescolares y
escolares no son la excepción. En esta edad, la deficiencia de este
mineral se explica, en parte por la falta de la ingestión de los
alimentos que contienen este mineral, o por administrar el hierro con
suplementos de calcio, sin citratos que ayuden a su absorción,
además en esta etapa de la vida, hay un incremento de la hemoglobina
y formación aumentada de mioglobina en la elaboración de músculo.
Su exceso causa gastritis y un incremento de la virulencia
bacteriana.
Se recomienda 10 mg de hierro/ día. RDA

El calcio a estas edades es importante para la mineralización y
conservación del crecimiento. Las necesidades reales, dependen de los
índices individuales de absorción y los factores de la dieta (los
fitatos, impiden la absorción del calcio), vitamina D y fósforo.
Los requerimientos de calcio son de 800 mg/día. RDA

El zinc es esencial para el crecimiento, ya que es parte integral
de algunas proteínas que encuentran unidas al DNA, en los llamados
dedos de zinc, entre los ejemplos de proteínas con dedos de zinc,
están los receptores de hormonas esteroideas, de glucocorticoides y
estrógenos. El cuerpo pierde pequeñas cantidades en las secreciones
intestinales y por orina pierde diariamente .15-1.2 mg/24hs.
Participa en factores enzimáticos en la respuesta de defensa de
nuestro organismo, su exceso no es mas inmunoestinulante, sino que por
el contrario, suprime la respuesta inmunológica, incluyendo defectos
específicos en la función de los linfocitos T y los granulocitos.
Las recomendaciones de zinc son de 10 mg/día.

Esta vitamina, estimula la absorción del calcio y fosfato, así
como el depósito de estos minerales en la matriz ósea, en un
compuesto llamado hidroxiapatita (fosfato de calcio e hidróxido de
calcio), la producción de la proteína transportadora de Ca es
favorecida también por esta vitamina, sus requerimientos dependen de
la zona geográfica.
La RDA sugiere 10 picogr/día (400 UI)

Es un elemento esencial en la replicación de las células ya que
participa activamente en la replicación genética, debido a que
interviene en la síntesis de RNA dirigida por DNA (como ac.
retinóico), por lo que también ayuda a mantener íntegras la piel y
mucosas, las cuales son las barreras anatómicas contra la infección,
también participa en el ciclo del retinal para la visión nocturna,
favorece la diferenciación de las células óseas. Su deficiencia se
asocia a infecciones frecuentes, una de las causas más importantes
que pueden detener el crecimiento, su exceso produce toxicidad.
La deficiencia de vitamina A afecta la producción de múltiples
enzimas que intervienen en diversos procesos del metabolismo, por lo
que indirectamente participa en la producción de hormonas
esteroideas, la hormona de crecimiento, la proteína que transporta el
calcio, la calbidina y la insulina. Todos estos compuestos intervienen
en la mineralización ósea, y en el crecimiento.
La dosis de esta vitamina en niños está estipulada por grupos de
edades, según la RDA;
-
1-3 años 400 mg/día
-
4-6años 500mg/día
-
7-10 años 700mg/día

Estimula la síntesis de colágena a través de favorecer la
conversión de prolina a hidroxiprolina, promueve el desarrollo de la
matriz ósea, la dentina y el crecimiento intracelular, su deficiencia
se liga con trastornos de la coagulación (fragilidad capilar) y la
cicatrización.
Participa en la formación de sales biliares, por lo que está
ligada indirectamente a la absorción de las grasas y de las vitaminas
liposolubles.
La RDA la recomienda por grupos de edades de la siguiente manera;
-
1-3 años 40 mg/día
-
4-10 años 45mg/día

Debe de ir dirigida a la obtención de antecedentes patológicos
familiares y personales, destacando entre ellos los que se refieren e
enfermedades digestivas, metabólicas, patologías crónicas y
problemas sociales de la familia. En los antecedentes pediátricos, se
deberá recopilar datos desde la evolución del embarazo hasta el
momento del parto y los datos somatométricos que presentó el niño
al nacer. La valoración dietética deberá formar parte de la
historia clínica pediátrica así como su historia de la
alimentación desde su etapa de recién nacido, hasta su integración a
la mesa familiar, esto con el objeto de conocer la técnica de
alimentación que le han practicado a los niños, así como la calidad
de esta, posteriormente se hará la recopilación cualitativa y
cuantitativa sobre la ingesta de nutrientes que presenta actualmente,
para conocer si ésta es suficiente y si se ajusta a los aportes
recomendados para la edad y sexo de cada paciente. Los datos obtenidos
se corroborarán con la exploración física y la somatometría.

La exploración clínica completa y detallada constituye una pieza
clave para la valoración nutricional y tiene como finalidad la
detección precoz de las alteraciones morfológicas secundarias a un
trastorno nutritivo global o específico.
La presencia clínica de malnutrición, primaria o secundaria,
varía según la duración y severidad de la enfermedad, la edad del
niño y las carencias asociadas a vitaminas, minerales y
oligoelementos De esta forma se puede distinguir grados leves,
moderados y severos de malnutrición.
El hábitus exterior; nos manifiesta el estado general del paciente
y la constitución de éste. La edad aparente menor a la cronológica
nos pueden estar hablando de retardos del crecimiento, o a la inversa,
las edades aparentes mayores a las cronológicas pueden corresponder a
hipertrofias del desarrollo por sobrepeso.
Las deformidades óseas en niños delgados, pueden sugerir,
deficiencia de vitamina D.
Seguidamente deberá practicarse el examen clínico sistematizado,
con el fin de reconocer alteraciones morfológicas secundarias a
deficiencias generales o específicas (vitaminas, minerales y
oligoelementos).
La exploración física se hace por aparatos y sistemas, como de
costumbre.
Se efectúa la somatometría para corroborar con objetividad, el
peso y la talla y se correlacionarán con las tablas de talla y peso,
así como con las curvas de crecimiento establecidas.
Los parámetros de somatometría o antropometría, más frecuentes
usados, son el peso, la talla, el perímetro braquial, el pliegue
cutáneo y el perímetro cefálico (este hasta la edad de 3 años).
Los instrumentos de medición deben incluir, báscula, talla
vertical o estadiómetro, cinta métrica, calibrador de pliegue
cutáneo (modelos Holtain, Harpenden,Lange).
La medición del pliegue braquial, se toma sobre el brazo
izquierdo, en el punto medio equidistante entre el acromion y el
olécranon, si el niño es diestro y en el lado contrario si es zurdo.
Las mediciones de los pliegues cutáneos, se hace en diferentes
puntos, en el biceps, en el triceps, subescapular y suprailiaco, se
realizan con el calibrador de pliegue cutáneo, con tres mediciones y
sacando una media de las tres mediciones. La que más se recomienda es
la medición del pliegue tricipital (en la cara posterior del brazo
extendido), ya que a este nivel, los depósitos de grasa, no obedecen
a depósitos de tejido graso por disposición hormonal en los
diferentes sexos.
Una vez obtenidas todas las mediciones anteriores, se corroborarán
con los patrones de referencia, ya establecidos, para la talla y el
peso. Para tal efecto, están a nuestra disposición las tablas de el
Dr. Ramos Galván, o bien las referencias norteamericanas, del
National Center for Health Statistics Percentiles, 1979, las tablas de
Tanner, etc.

La mejor interpretación del crecimiento de un niño, se basa en la
observación seriada de sus medidas, contrastándolas con la de sus
familiares y con la de los patrones de crecimiento, ya que una
medición aislada resulta poco fiable.
La evaluación antropométrica, debe formar parte de la evaluación
nutricional practicada en los exámenes de salud. Según la Academia
Americana de Pediatría, las medidas de peso y talla, se deben
realizar al nacer, a las dos semanas de vida, cada dos meses, hasta
los seis meses de edad, cada tres meses hasta los dos años y
posteriormente, se medirá el peso y la talla anualmente, amenos que
el niño presente una patología que indique una evaluación más
completa. El perímetro craneal se deberá tomar hasta el año o bien
hasta los cuatro años (según algunos autores), el perímetro
braquial, y el pliegue cutáneo, se deberá tomar una vez por año al
mismo tiempo que se toman el peso y la talla.
El seguimiento de estas medidas a lo largo del tiempo permite
evaluar el proceso del desarrollo del niño, teniendo en cuenta que el
tamaño corporal del pequeño no tiene necesariamente que causar
preocupación, siempre y cuando sea adecuada la velocidad del
crecimiento, en cambio el peso estacionario si debe ser motivo de
alarma. De este modo podemos observar niños constitucionalmente
"pequeños" que van a continuar igual (en percentiles bajos)
y "grandes" que seguirán en percentiles altos. Es lo que se
denomina "canal de crecimiento", y no hace más que reflejar
su dotación genética.
Si el niño incide una causa exógena o endógena de desnutrición,
el primer parámetro que se va a alterar es el peso, el cual se vez se
verá disminuido porque el organismo ha puesto en marcha una serie de
mecanismos que le proporcionan energía, siendo el panículo adiposo
el primero de ellos (este representa del 12-16% del peso corporal
según la edad), de esta forma podemos observar que cuando el niño
detiene la curva ponderal, esto señal de que se está produciendo una
malnutrición aguda (relación peso/talla disminuida) y es cuando se
tendrá que efectuar estudios más profundos, apoyándonos en el
laboratorio y gabinete.

Para una dieta adecuada los complementos dietéticos recomendados
de nutrientes, deben ser cubiertos con una variedad de alimentos.
El contenido de proteínas de una dieta es bastante constante, se
recomienda que cubran el 15% de esta o se racione por kg, escogiendo
los alimentos con proteínas de alta calidad (alimentos con más
aminoácidos esenciales), como la carne de res y el pescado.
Se recomienda que los carbohidratos cubran del 50 al 55 % de las
calorías totales, incluyendo fructosa y carbohidratos complejos como
el almidón, la sacarosa no se recomienda arriba del 10% de las
calorías totales proporcionadas por los carbohidratos.
Las grasas deberán administrarse a razón de 30% a 35% de la
dieta, cuidando que estas no sobrepasen el 60% de la misma para evitar
los estados de sobrepeso, con un mayor porcentaje de grasas no
saturadas y que las grasas saturadas no sobrepasen el 10% del total de
las grasas.
La pirámide de los alimentos agrupa los alimentos en diferentes
categorías según su contenido de nutrientes, y nos orienta las
raciones que se deben de consumir por día para abarcar en la ingesta
todos los requerimientos.
El departamento de Nutrition in Infancy and Childhood, en su 4ta
edición de 1989, menciona la siguiente guía de alimentos para niños
de 3-6 años.
-
Alimento 2-3 años #de raciones 4-6 años # de raciones
-
Leche y derivados 1/2 taza 4-5 1/2 taza a 3/3 3-4
-
Carne, Pescado, Pollo 30-60 gr 2 30-60 gr 2
-
Frutas y vegetales 2-3 cucharadas 4-5 3-4 cucharadas 4-5
-
Frutas 1/2- 1 Pequeña 3 1/2 a 1 pequeña 3
-
Pan y productos de grano 1 rebanada 3 1 rebanada 3

1. - Diccionario Terminológico de las Ciencias Médicas, 1978,
reimpresión de la undécima edición de 1974, Salvat.
2. -Nutrición y Dietoterapia, Octava edición,
1998.Interamericana.
3. - Bioquímica de Robert Roskoski, Jr. 1era, edición, 1998.
Interamericana.
4. - Trastornos Nutricionales en la infancia, J. Brines, Martínez
Costa, Nutrición Clínica, 1997.
5. - Tratado de Pediatría, Nelson, 12 edición, 1986.
Interamericana
6. - Food, Nutrition, and DietTherapy, 9th edition,
1996, Saunders
7. - Modern Nutrition in Health and Disease, Shils, Olson.Ninth
edition, 1998, Williams and Wilkins.
8.-Nutrición Clínica en la Infancia , O Brunser, 1985, Nestlé
Nutrition.
9.-Crecimiento del niño, Fundamentos Fisiopatológicos, Raúl
Calzada León, 1998, Interamericana.
10.-Advanced Nutrition, Micronutrients, Carolyn D. Berdanier, 1998,
CRC.

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