LO QUE LOS PADRES DEBEN SABER DE LA LEUCEMIA INFANTIL.

Dr. Oscar González Llano

Hematología Pediátrica

83-33-9915

     La leucemia es responsable de casi la mitad de todos los casos de cáncer en niños y se define como la proliferación anormal de células malignas en la médula ósea, que es la encargada de producir las células sanguíneas y se encuentra localizada dentro de los huesos.

       Tal vez, el dato más importante que los padres de familia deben conocer acerca de la leucemia infantil, es que en la actualidad el porcentaje de curación que se puede obtener es de aproximadamente el 70 %, que es algo muy diferente a lo que se obtenía hasta hace todavía poco tiempo, cuando prácticamente era imposible lograr la curación de estos pacientes. Conviene aclarar que este porcentaje de niños curados a los que me refiero, es un grupo de niños que van a poder crecer, estudiar, trabajar, tener hijos etc., es decir, van a curarse total y realmente.

     Desgraciadamente, el concepto de considerar a la leucemia como una enfermedad mortal por necesidad continúa muy arraigado en la sociedad, incluso en la misma comunidad médica y parece ser explicado por la falta de información actualizada sobre el tema, además de la influencia de algunos medios de comunicación, la televisión por ejemplo, donde para excluir a un personaje de la trama de una telenovela, todavía el recurso de "diagnosticarle" leucemia continúa utilizándose con mucha frecuencia.

     La leucemia aguda no es una enfermedad contagiosa ni hereditaria y en su aparición no juegan papeles importantes aspectos de origen económico, social, religioso, nutricional o familiar; actualmente factores genéticos diversos son los más importantemente involucrados como factores causales de esta enfermedad.

     Ocurren en la presentación de la enfermedad datos de alarma que hacen necesaria la consulta con el pediatra para que rápidamente la posibilidad de leucemia sea descartada, las cuatro situaciones más frecuentemente observadas son:

  • La presencia de fiebre de difícil control y de varios días de evolución que no cede ante los tratamientos médicos convencionales, incluyendo el uso de antibióticos.

  • Las presencia de hemorragias como el sangrado de fosas nasales ó de encías, moretones secundarios a traumatismos mínimos o su aparición en sitios poco comunes y la presencia también de petequias, que corresponden a pequeños puntos rojizos del tamaño de la cabeza de un alfiler y que se pueden manifestar en cualquier parte del cuerpo.

  • El dolor en los huesos es quizá el síntoma que más veces es pasado por alto, ocasionando que el diagnóstico de leucemia no se lleve a cabo oportunamente, sin embargo, la mayor parte de las veces la causa del dolor óseo no es leucemia aguda, los dolores llamados de crecimiento por ejemplo, son mucho más frecuentes pero tienen características muy particulares, ocurren generalmente en ambas piernas, por la noche, son muy intensos, de corta duración y usualmente no se presentan diariamente, por lo tanto, un niño con dolor óseo que no tenga estas características debe ser escrupulosamente revisado para descartar la posibilidad de leucemia aguda.

  • Los síntomas de los niños con anemia no son muy específicos, debilidad, cansancio, palidez y falta de apetito pueden explicarse por una gran cantidad de enfermedades, sin embargo, cuando el diagnóstico de anemia es establecido mediante un examen de laboratorio llamado biometría hemática, es necesario pensar siempre en la posibilidad de leucemia aguda, no obstante que en la gran mayoría de las ocasiones la anemia sea secundaria a otro origen.

      Conviene aclarar que lo anteriormente mencionado son solo manifestaciones que a un padre de familia deben poner en alerta para que acuda con su médico y que sea él quien tome decisiones acerca de los estudios de laboratorio que deben llevarse a cabo, de ninguna manera significa que un niño que manifieste alguno de los problemas mencionados padece leucemia aguda.

      Para terminar, quiero insistir en lo que comenté inicialmente, la leucemia aguda es una enfermedad que puede ser curada, para esto es muy importante un diagnóstico temprano y seguir un programa de tratamiento moderno, ciertamente, no es un camino sencillo, pero ya ha sido recorrido por cientos de niños en nuestra comunidad y que vivien actualmente una vida normal junto con su familia.