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PARÁLISIS
CEREBRAL
Información para padres de familia
La parálisis cerebral
(PARALISIS CEREBRAL) es un conjunto de trastornos del movimiento y la
postura que comparten las siguientes características:
1.- La lesión ocurre en las
etapas más importantes del desarrollo cerebral del niño, generalmente
durante los últimos meses del embarazo, hasta los primeros 2 o 3 años
de vida.
2.- La lesión afecta a los
centros cerebrales que controlan el movimiento.
3.- La lesión no es
progresiva, una vez que se produce, no avanza ni se agrava.
4.- La lesión no desaparece ni
se quita, pero su manifestación si puede modificarse.
5.- La causa que produce la
lesión es variada.
6.- Además del trastorno del
movimiento, suele acompañarse de otros problemas no menos importantes
como alteraciones en la visión, audición, comprensión, atención,
convulsiones, etc.
Mas de la mitad de los niños
que tienen PARÁLISIS CEREBRAL, manifiestan su problema por
"rigidez o tensión " en los músculos del cuerpo, por lo que
adoptan posturas anormales que mantienen sus brazos y piernas ya sea
doblados o flexionados sobre el cuerpo, o rectos y extendidos. Esta
"rigidez", recibe el nombre de "Espasticidad".
Otro grupo de niños (1 de cada
4) manifiestan su problema por debilidad o flacidez en algunas
posiciones y dureza o rigidez en otras, además de presentar problemas
involuntarios con incoordinación muscular mas marcada al intentar mover
alguna parte de su cuerpo. Esta incoordinación recibe el nombre de
"Atetosis".
Otros pocos manifiestan su
problema por dificultad para mantener el equilibrio en diferentes
posiciones, acompañado de una marcha inestable o titubeante, ésta
"inestabilidad" recibe el nombre de "Ataxia".

No es posible determinar la
causa principal; la asfixia (falta de niveles adecuados de oxígeno en
el cerebro) por si sola es una de las causas. Algunos niños con
PARÁLISIS CEREBRAL tienen malformaciones ajenas al sistema nervioso
central, lo que puede incrementar el riesgo a padecer asfixia durante el
periodo perinatal.
Bajo el concepto de PARÁLISIS
CEREBRAL encontramos distintos tipos de trastornos con causas
diferentes, con pronóstico variable, dependiendo del grado de
afectación y extensión de la lesión en el cerebro.
Las causas se clasifican de
acuerdo a la etapa en que ha ocurrido el daño a ese cerebro que se
está formando, creciendo y desarrollando. Se clasificarán como causas
prenatales (antes del nacimiento), perinatales (al momento del
nacimiento) ó postnatales (después del nacimiento).
CAUSAS ANTES
DEL NACIMIENTO :
Falta
de oxigenación cerebral ocasionada por problemas en el cordón
umbilical o la placenta..
Malformaciones
del sistema nervioso
Hemorragia
cerebral antes del nacimiento
Infección
por virus durante el embarazo
Incompatibilidad
sanguínea entre la madre y el niño (RH Negativo)
Exposición
a radiaciones durante el embarazo.
Ingestión
de drogas ó tóxicos durante el embarazo.
Desnutrición
materna (anemia).
Hipertiroidismo,
retraso mental ó epilepsia maternos.
Amenaza
de aborto.
Ingestión
de medicamentos contraindicados por el médico.
Madre
añosa ó demasiado joven.
etc.
CAUSAS DURANTE
EL NACIMIENTO:
Niños
prematuros
Bajo
peso al nacer.
Falta
de Oxígeno en el cerebro durante el nacimiento
Complicaciones
durante el parto.
Mal
uso y aplicación de instrumentos (fórceps).
Placenta
previa ó desprendimiento de la placenta.
Parto
prolongado y/o difícil.
Asfixia
por circulares de cordón umbilical al cuello.
Cianosis
al nacer. (Coloración oscura de la piel)
Introducción
de líquido en las vías respiratorias
Partos
múltiples. (Gemelos, trillizos)
Puntuación
Apgar baja.(Puntuación que valora el estado de salud del bebé al
nacimiento)
etc.
CAUSAS DESPUES DEL
NACIMIENTO
Golpes
en la cabeza
Infecciones
del sistema nervioso (Meningitis, Encefalitis).
Intoxicaciones
(con plomo, arsénico).
Epilepsia
(Convulsiones).
Fiebres
altas con convulsiones.
Accidentes
por descargas eléctricas.
Lesión
del sistema nervioso por falta de oxígeno.
El niño que tiene PARÁLISIS
CEREBRAL presenta falta o retardo en el desarrollo de los movimientos
si se compara con otros niños de la misma edad.
La PARÁLISIS CEREBRAL es un
trastorno frecuente, 2 de cada 1000 habitantes la desarrollan. Unas
500,000 personas en los Estados Unidos tienen alguna forma de
PARÁLISIS CEREBRAL. Cada año, casi 1,500 niños preescolares son
diagnosticados con PARÁLISIS CEREBRAL.
De acuerdo con lo publicado
por Jurado García en el estudio de epidemiología en el Hospital
Infantil de México, el 9.6% de los recién nacidos vivos nacen antes
de cumplir la semana 37 de la gestación, es decir son prematuros,
sumando alrededor de 210 mil recién nacidos cada año, y el 10.2% es
decir 238,980 nacen con bajo peso para la edad gestacional.
 
El sufijo "plejia"
significa ausencia de movimiento. Cuando hay algún tipo de movilidad se
utiliza el sufijo "paresia" (cuadriparesia, tetraparesia,
hemiparesia y monoparesia).
a) Cuadriplejia: Están
afectados los cuatro miembros.
b) Tetraplejia:
Afectación global incluyendo tronco y las cuatro extremidades,
con predominio de afectación de extremidades superiores.
c) Triplejia: Afectación
de las extremidades inferiores y una superior.
d) Diplejia: Afectación
de las cuatro extremidades con predominio de las extremidades
inferiores.
e) Hemiplejia: Está
tomado un solo lado del cuerpo (hemicuerpo) y dentro de este el
mas afectado es el miembro superior.
f) Doble
hemiplejia:
Cuando existe una afectación de las cuatro extremidades, pero
mucho más evidente en un hemicuerpo, comportándose
funcionalmente como una hemiparesia.
g) Paraplejia: Son muy
poco frecuentes, se afectan solo los miembros inferiores.
h) Monoplejia: Se afecta
un solo miembro (brazo ó pierna) estos casos son poco comunes.

Hoy en día, los médicos
clasifican la PARÁLISIS CEREBRAL en cuatro categorías amplias:
espástica, atetósica, atáxica y mixta.
1.
PARÁLISIS
CEREBRAL ESPASTICA
En esta forma de PARÁLISIS
CEREBRAL que afecta de 70 a 80% de los pacientes, los músculos están
rígidos y contraídos permanentemente. Los nombres asignados para estas
clases de enfermedad combinan una descripción de las extremidades
afectadas con el término de plejia ó paresia para significar
paralizado ó débil respectivamente.
Cuando ambas piernas se afectan
de espasticidad, estas pueden encorvarse y cruzarse a las rodillas. Esta
postura en las piernas con apariencia de tijeras puede interferir con el
caminar.
Su principal característica es
el aumento del tono muscular, que puede ser espasticidad ó rigidez. Se
reconoce como una resistencia continua ó plástica a un estiramiento
pasivo en toda la extensión del movimiento.

2.
PARÁLISIS
CEREBRAL ATÉTOSICA
Se caracteriza por alteraciones
del tono muscular con fluctuaciones y cambios bruscos del mismo,
aparición de movimientos involuntarios y persistencia muy manifiesta de
reflejos arcaicos. Estos movimientos anormales afectan las manos, los
pies, los brazos ó las piernas y, en algunos casos, los músculos de la
cara y la lengua, causando el hacer muecas ó babeo.
Los movimientos aumentan
durante periodos de estrés emocional y desaparecen mientras se duerme.
Los niños afectados con este tipo de PARÁLISIS CEREBRAL pueden tener
problemas en la coordinación de los movimientos musculares necesarios
para el habla, una condición conocida como disartria. La PARÁLISIS
CEREBRAL atetoide afecta aproximadamente de 10 a 20% de los pacientes.
3.
PARÁLISIS
CEREBRAL ATAXICA.
Esta forma rara afecta el
equilibrio y la coordinación. Las personas afectadas caminan
inestablemente con un modo de caminar muy amplio, poniendo los pies muy
separados uno del otro y experimentan dificultades cuando intentan
movimientos rápidos y precisos como el escribir ó abotonar una camisa.
En ésta se pueden presentar
temblores al intentar tomar o manipular un objeto. En esta forma de
temblor, el empezar un movimiento voluntario, como agarrar un libro,
causa un temblor que afecta la parte del cuerpo usada. El temblor
empeora según el individuo se acerca al objeto deseado.
Se estima que esta forma de
parálisis afecta de 5 a 10 % de los pacientes

4.
PARÁLISIS
CEREBRAL MIXTA.
Es muy común que los niños
afectados tengan síntomas de más de una de las formas de PARÁLISIS
CEREBRAL mencionadas. La combinación más común incluye espasticidad y
movimientos atetoides, pero otras combinaciones son posibles.

Usualmente las señales
tempranas de la PARÁLISIS CEREBRAL aparecen antes de los 3 años de
edad, y a menudo los padres de familia son las primeras personas que
sospechan que su niño no está desarrollando las destrezas motoras
normales. Con frecuencia, los niños con PARÁLISIS CEREBRAL alcanzan
lentamente las etapas del desarrollo, tales como el aprender a rodar, a
sentarse, gatear, sonreír ó caminar. A veces esto es llamado retraso
del desarrollo psicomotor.
Algunos niños afectados tienen
un tono muscular anormal. El tono muscular disminuido se llama
hipotonía, en el cual el niño parece flácido, relajado, y hasta
abatido. Un tono muscular aumentado se llama hipertonía, en el cual el
bebé parece rígido y tieso.
En algunos casos el niño
muestra un periodo inicial de hipotonía que progresa a hipertonía en
los primeros dos o tres meses de vida. Los niños afectados pueden tener
también una postura irregular ó favorecer el uso de un lado de su
cuerpo.
Los padres, que por alguna
razón están preocupados por el desarrollo de su niño, deben ponerse
en contacto con su médico, quien puede ayudarles a distinguir las
variaciones normales y los trastornos del desarrollo.

Un niño con PARÁLISIS
CEREBRAL puede presentar alguna ó casi todas estas características en
mayor ó menor grado:
Movimientos
lentos, burdos ó entrecortados.
Rigidez
de los músculos.
Movimientos
involuntarios de los músculos.
Espasmos
musculares.
Flacidez.

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VISIÓN
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PERCEPCIÓN
ESPACIAL
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AUDICIÓN
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EPILEPSIA
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LENGUAJE
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APRENDIZAJE
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OTRAS DIFICULTADES
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OTROS PROBLEMAS
ASOCIADOS
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El problema más común es el
estrabismo (ojos bizcos), que se puede corregir con lentes y terapia
visual ó, en casos muy severos, con cirugía. El 90% de los niños con
PARÁLISIS CEREBRAL tienen alteraciones visuales. Algunos pueden tener
defectos de la visión originados en la corteza cerebral, esto ocasiona
que los ojos del niño se ven sanos al examen, pero su visión no es
normal, debido a que una parte de su cerebro, la responsable de
comprender las imágenes que el niño mira, no funciona adecuadamente.

Algunos niños con PARÁLISIS
CEREBRAL no pueden percibir el espacio y relacionarlo con su propio
cuerpo (no pueden evaluar las distancias) ó pensar en términos
espaciales (visualizar una construcción tridimensional) ya que ello
requiere la función coordinada de ambos ojos. Esto se debe a una
lesión cerebral y no está relacionado con la inteligencia.

Los niños con PARÁLISIS
CEREBRAL atetósica presentan dificultades auditivas severas con más
frecuencia que otros niños, sin embargo, también pueden presentarse en
otros tipos de PARÁLISIS CEREBRAL.

Afecta a uno de tres niños con
PARÁLISIS CEREBRAL, pero es imposible predecir si el niño
convulsionará y cuando. Algunos empiezan a convulsionar desde bebes y
otros solo cuando llegan a adultos.
El lenguaje depende de una
buena respiración y de la habilidad de controlar los pequeños
músculos de la boca, lengua, paladar y laringe. Las dificultades del
lenguaje, las de masticar y tragar frecuentemente van de la mano en los
niños con PARÁLISIS CEREBRAL. La terapia orofacial y la de lenguaje
pueden llegar a superar estas dificultades.
Frecuentemente se asumen que
aquellas personas que no pueden controlar muy bien sus movimientos, ó
no pueden hablar adecuadamente, tienen deficiencia mental. Algunas
personas con PARÁLISIS CEREBRAL tienen problemas de aprendizaje, pero
este no es siempre el caso; otras tienen una inteligencia superior a la
normal ó una inteligencia promedio.
Si un niño tiene dificultades
de aprendizaje significa que aprenderá lentamente o de manera especial.
Esta dificultad puede ser leve, moderada ó severa. Hay niños que
tienen dificultad para aprender ciertas tareas, como leer, dibujar ó
realizar operaciones matemáticas, porque una parte de su cerebro está
afectada. Si el problema es desproporcionado con relación a la
inteligencia general del niño se le llama dificultad específica del
aprendizaje.

Tendencia
al estreñimiento.
Dificultad
para controlar la temperatura corporal.
Dificultad
para subir de peso.
Problemas
de conducta.
Problemas
para dormir.
Una complicación común es la
incontinencia, causada por la falta control de los músculos que
mantienen la vejiga cerrada. La incontinencia puede presentarse como
micción involuntaria después de acostarse (enuresis) micción
descontrolada durante actividades físicas (incontinencia del stress), o
un goteo lento de la orina de la vejiga. Los tratamientos médicos para
la incontinencia incluyen ejercicios especiales, bioretroalimentación,
fármacos, cirugía o aparatos implantados quirúrgicamente para ayudar
a los músculos. También hay disponibles calzoncillos especiales.
El control inadecuado de los
músculos de la garganta, la boca y la lengua conducen a veces al
problema de babeo. El babear puede causar irritación grave de la piel,
además de ser socialmente inaceptable, así como conducir al
aislamiento de los niños afectados. Los fármacos llamados
anticolinérgicos disminuyen el flujo de la saliva pero pueden causar
efectos secundarios. La cirugía, aunque a veces es eficaz, conlleva el
riesgo de complicaciones incluyendo el empeoramiento de problemas al
tragar.
Las dificultades de comer y
tragar también pueden causar desnutrición. La desnutrición a su vez
puede hacer al individuo más vulnerable a las infecciones y puede
causar o empeorar el retraso en el crecimiento y desarrollo. Cuando es
muy difícil de comer, el terapeuta adiestrado en resolver problemas al
tragar, puede ayudar a base de establecer dietas especiales y de
enseñar nuevas técnicas de alimentación.
En casos graves de problemas al
tragar y de desnutrición, los médicos pueden recomendar un tubo de
alimentación, en el cual el tubo lleva los alimentos y nutrientes a
través de la garganta hacia el estómago, ó gastrostomía, en la cual
una abertura quirúrgica permite que se ponga un tubo directamente en el
estómago.

Los médicos diagnostican la
PARÁLISIS CEREBRAL poniendo a prueba las destrezas motoras del niño y
observando cuidadosamente el historial médico del niño. Además de
verificar los síntomas ya descritos (desarrollo lento, tono muscular
anormal, postura irregular), el médico también pone a prueba los
reflejos del niño y observa la tendencia inicial en cuanto a la
preferencia de mano.
Los reflejos son movimientos
que el cuerpo hace automáticamente en respuesta a un estímulo
específico, por ejemplo, si se pone al recién nacido de espaldas y con
las piernas sobre la cabeza, el bebé extenderá automáticamente sus
brazos y hará un gesto que se llama reflejo " de Moro", el
cual parece un abrazo. Normalmente los bebes pierden este reflejo
después que alcanzan los seis meses, pero aquellos con PARÁLISIS
CEREBRAL lo retienen por periodos anormalmente largos.
Los médicos también pueden
observar la preferencia de mano dominante (es decir, una tendencia de
usar la mano derecha ó izquierda). Cuando el médico suspende un objeto
delante del niño y a su lado, un niño que tiene preferencia de mano,
usará la mano preferida para agarrar el objeto aún cuando el objeto
esté suspendido más cercano a la mano opuesta. Durante los primeros
doce meses de vida, los niños usualmente no muestran una preferencia de
mano, pero los niños con hemiplejia espástica, en particular, pueden
desarrollar una preferencia mucho más temprana, ya que la mano no
afectada es muy fuerte y útil.
El próximo paso en el
diagnóstico es el de eliminar otros trastornos que pueden causar
problemas de movimiento y más importante, los médicos deben determinar
que la condición del niño no empeora. A pesar de que sus síntomas
cambian con el tiempo, la PARÁLISIS CEREBRAL no es una enfermedad
progresiva. Si el niño continúa perdiendo destrezas motoras, es
probable que el problema sea debido a otras causas (enfermedades
genéticas, musculares, trastornos del metabolismo ó tumores del
sistema nervioso).
El médico también puede
ordenar pruebas especializadas para conocer más de la posible causa de
la PARÁLISIS CEREBRAL. Esto se ordenará con base en la sospecha
clínica etiológica ó la presencia de complicaciones.
Exámenes
de sangre: (STORCH, perfil metabólico, gases arteriales, química
sanguínea).
Neuroimágenes:
(TAC, resonancia magnética).
Ultrasonido.
Electroencefalograma.
Potenciales
evocados visuales y auditivos.
Telemetría.
Aplicación
de pruebas psicológicas.
Aplicación
de baterías (pruebas) para lenguaje, integración neurosensorial,
test articular y valoración muscular.

El tratamiento de los niños
con PARÁLISIS CEREBRAL debe ser interdisciplinario, debido a las
diferentes áreas que habitualmente se comprometen, estableciendo metas
a corto, mediano y largo plazo, de acuerdo a los cambios que se van
presentando neurológicamente, ocasionados por el desarrollo del
encéfalo.
Dentro de las especialidades
médicas que siempre deben participar están: los fisiatras, pediatras,
neuropediatras y ortopedistas como equipo básico y como
interconsultantes oftalmólogos, otorrinolaringólogos, psiquiatras,
genetistas y odontólogos.
De las áreas terapéuticas:
fisioterapeutas, fonoaudiologos, terapeutas ocupacionales, psicólogos,
educadores y trabajadores sociales.
El manejo se debe iniciar lo
mas precozmente posible, una vez establecido el diagnóstico o los
factores de riesgo de lesión encefálica, y se dirige a estimular al
niño en forma multisensorial, normalizar tono, mantener arcos de
movimiento, estimular patrones de movimiento, cambios de posición,
posturas adecuadas y equilibrio.
Los niños menores de 3 años
pueden beneficiarse al recibir servicios de intervención temprana.
Para los niños mayores, los
servicios de educación especial y servicios relacionados están
disponibles por medio de la escuela pública para ayudar a los niños a
rendir y aprender

1. TRATAMIENTO
MULTIDISCIPLINARIO
Los niños con PARÁLISIS
CEREBRAL necesitan diferentes tipos de terapia:
TERAPIA FÍSICA.
La cual ayuda al niño a desarrollar músculos más fuertes tales como
aquellos en las piernas y cuerpo. Por medio de la terapia física el
niño trabaja en destrezas tales como caminar, sentarse, y mantener el
equilibrio.
TERAPIA
OCUPACIONAL. La cual
ayuda al niño a desarrollar motoras finas, tales como vestirse, comer y
escribir entre otras tareas de la vida diaria.
TERAPIA DEL
HABLA-LENGUAJE. Ayuda al
niño a desarrollar destrezas para la comunicación. El niño puede
trabajar en particular en el habla, la cual podría ser difícil, debido
a problemas con el tono muscular de la lengua y garganta.
El niño podría encontrar
útil una variedad de aparatos especiales, por ejemplo, aparatos
ortopédicos pueden ser usados para mantener el pie en lugar cuando el
niño está de pie o camina. Existen tablillas hechas a la medida que
pueden proporcionar apoyo para ayudar al niño al usar las manos.
También hay disponibles una
variedad de equipos y juguetes adaptados para ayudar a los niños a
jugar y divertirse mientras hacen trabajar sus cuerpos. Actividades
tales como nadar o equitación pueden a ayudar a fortalecer los
músculos más débiles y relajar aquellos que están mas apretados.
Además de los servicios de
terapia y equipo especial, los niños con PARÁLISIS CEREBRAL pueden
necesitar tecnología asistencial. Algunos ejemplos incluyen:
Aparatos para la
comunicación.
Los cuales pueden variar desde
los más simples hasta los mas sofisticados. Tablas de comunicación con
fotos, símbolos, letras, o palabras adjuntas. El niño se comunica por
medio de apuntar o mirar las fotos ó símbolos. Los aparatos de
comunicación son mas sofisticados e incluyen sintetizadores de la voz
que permiten que el niño hable con los demás.
Tecnología
computacional
La cual pude variar desde
juguetes electrónicos con interruptores especiales hasta programas
sofisticados para la computadora operados por medio de almohadillas de
interruptores o adaptaciones del teclado.
2. TRATAMIENTO
FARMACOLÓGICO.
De acuerdo a las
características de cada cuadro clínico y las necesidades individuales
de los niños, se deberán prescribir distintos tipos de medicación:
Anticonvulsivantes
(para prevenir las convulsiones).
Relajantes
musculares
Tranquilizantes
y Antidepresivos.
Además
de las medicaciones pediátricas que requiera habitualmente (por
ejemplo si presenta reflujo gastroesofágico, enfermedades pulmonares,
etc.)
3. TRATAMIENTO
QUIRÚRGICO.
La cirugía se recomienda
cuando las contracturas son lo suficientemente severas como para causar
problemas de movilidad. Los cirujanos pueden alargar los músculos y
tendones que están proporcionalmente demasiado cortos. Sin embargo,
primero deben identificar exactamente cuales de los músculos están
acortados, ya que si se alarga el músculo incorrecto el problema puede
empeorar. Identificar los músculos con problemas que necesitan
corregirse es una tarea muy difícil. Para andar dos pasos con un porte
normal se necesitan mas de 30 músculos principales trabajando al
momento correcto y con la fuerza correcta.
Debido a que el alargar un
músculo lo hace más débil, la cirugía para contracturas requiere
muchos meses de recuperación. Una segunda técnica quirúrgica,
conocida como Rizotomía para disminuir la espasticidad en las piernas
reduciendo la cantidad de estímulo que llega a los músculos a través
de los nervios. En este procedimiento se trata de localizar y cortar
selectivamente algunas de las fibras nerviosas sobreactivadas que
controlan el tono muscular de la pierna.
LA PRIMERA
ENTREVISTA
Estará enfocada a conocer la
opinión de los padres acerca de cuáles son los principales problemas
de su hijo, evaluar sus habilidades y discapacidades y tratándose de un
niño mayorcito saber que tanta independencia ha logrado, a fin de
planear el tratamiento y el manejo del hogar para un futuro inmediato.
Se hará hincapié en el manejo cuidadoso que deben llevar a cabo los
padres durante los primeros años del niño y particularmente durante el
primer año crítico, ya que a ninguna otra edad el niño se desarrolla
tan rápidamente como durante los primeros 12 meses.
En verdad nunca se insistirá
demasiado en el valor del tratamiento temprano combinado con una buena
atención, ya que entre más pronto se inicie el tratamiento y más
pequeño sea el niño, mejores podrán ser los resultados.
Como la meta de todo
tratamiento es mejorar las actividades funcionales, se explicará a los
padres que éste no debe verse como una sesión aislada de media hora
cada día, sino que debe estar directamente relacionado con las
actividades diarias, asesorados por el equipo de profesionales que
atienda al niño, de aquí que el conocimiento y la adecuada atención
que lo padres proporcionen al niño en el hogar sea tan importante, ya
que en el hogar se puede hacer lo que no es posible en un consultorio o
en una clínica.

Es fundamental la actitud de la
familia para favorecer una eficaz estimulación y/o rehabilitación, ya
que es en el seno de su hogar donde el niño con necesidades especiales
pasa la mayor parte de su tiempo. La atención por un equipo
multidisciplinario es vital.

Aprenda más sobre PARÁLISIS
CEREBRAL, mientras más sabe, mas puede ayudarse a usted mismo y a su
niño.
Demuéstrele cariño a su niño
y juegue con él. Trate a su hijo o hija igual como lo haría con un
niño sin discapacidad. Lleve a su niño a diferentes lugares, lean
juntos, y diviértanse.
Aprenda de los profesionales y
otros padres como cumplir con las necesidades especiales de su niño,
pero trata de no volver su vida en una ronda de terapia tras otra.
Pida ayuda de su familia y
amigos. Cuidar a un niño con PARÁLISIS CEREBRAL es trabajo duro,
enséñele a otras personas lo que deben hacer y deles bastantes
oportunidades para practicarlo mientras usted toma un descanso.
Manténgase informado sobre
nuevos tratamientos y tecnologías que pueden ayudar. Siempre se están
desarrollando nuevos enfoques y estos podrían hacer una gran diferencia
en la calidad de vida de su niño.
Infórmese sobre tecnologías
asistenciales que pueden ayudar a su niño.
Esto podría incluir un simple
tablero de comunicación para ayudar a su niño a expresar sus
necesidades y deseos. Su niño, igual que cualquier niño, tiene una
vida entera para aprender y crecer.
Trabaje con profesionales en
intervenciones tempranas ó en su escuela para desarrollar un plan
individualizado de servicios para la familia y un programa educativo
individualizado que refleje las necesidades de su niño. Asegúrese de
incluir servicios relacionados, tales como terapia de habla y lenguaje,
terapia física y terapia ocupacional.
A continuación se indican una
serie de medidas y cuidados generales para realizar en casa.
1. Mantener al niño en
posición funcional
2. Mantenerlo limpio y
confortable
3. Facilitar al niño para
que logre la posición de sentado si es necesario con aditamentos
especiales para las sillas convencionales o de ruedas.
4. Impedir que durante el
período convulsivo se lesione alguna parte del cuerpo.
5. Lograr que el niño pueda
succionar, masticar y tragar
6. Facilitar el proceso de
alimentación vigilando siempre su estado de nutrición
7. Iniciar educación de la
vejiga e intestino
9. Facilitar la comunicación
10. Estimular el desarrollo
del niño
11. Evitar la completa
inmovilidad
12. Facilitar la circulación
de la sangre con cambios frecuentes de postura

INSTITUTO NUEVO AMANECER A.B.P.
Lázaro Garza Ayala 1000 Pte
Col. Los Sauces
San Pedro Garza García N.L.
Tel. 83-38-10-15
www.nuevoamanecer.edu.mx
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